ENSAYO PERIODISTICO
“La evidencia es el carácter propio del conocimiento verdadero “Rene Descartes.
LA VERDAD JUDICIAL EN EL MARCO DE CRIMENES DE LESA HUMANIDAD EN COLOMBIA.
Para comprender la función que tiene la verdad judicial en el marco de los crímenes de lesa humanidad que se han perpetuado en Colombia desde hace más de 50 años, la verdad judicial pretende conocer que fue en realidad lo pasó, además que motivo la idea de perpetuar estos crímenes y dejar un precedente en la historia de todo el país, a la no repetición y al uso arbitrario del poder de un pequeño grupo de la sociedad. El derecho a la verdad es de gran centralidad en la discusión sobre la manera como deben ser enfrentados los crímenes atroces perpetrados en el seno de un conflicto armado o de un régimen autoritario. En efecto, la verdad se erige como un derecho individual de las víctimas a conocer las condiciones de tiempo, modo y lugar en las que acaecieron los crímenes atroces, así como en un derecho colectivo de la sociedad a acceder a un relato histórico sobre las razones por las cuales sucedieron tales crímenes atroces. Pero además, la verdad aparece como la condición básica para que los demás derechos de las víctimas sean garantizados. Así, sólo si se conoce la verdad de tales crímenes podrán garantizarse los derechos a la justicia y a la reparación, en la medida en que se sabrá quiénes fueron los responsables de las atrocidades y a quiénes deben éstos reparar por concepto de ello.
Ahora bien, ¿qué es la verdad?, la verdad es un concepto que ha mantenido ocupada la atención de casi todas las corrientes del conocimiento, los filósofos presocráticos ya se referían a ella como la correspondencia del conocimiento con la cosa. Por ejemplo para platón lo verdadero es el discurso que dice las cosas como son y falso el que dice las cosas como no son, luego los pragmáticos afirmaron que si la idea funciona en beneficio del individuo o a la sociedad, existe el conocimiento, entonces, es verdadera. Más adelante Rene Descartes introdujo la palabra EVIDENCIA, lo que significó que la evidencia es el carácter propio de lo verdadero.
Sin embargo, la verdad judicial.
“es la que busca y encuentra el juez en un procedimiento en que se enfrentan dos discursos contradictorios (o verdades rivales): a) del reclamante y b) del demandado. El primero afirma que el derecho lo autoriza a recibir del segundo un pago: dar, hacer, no hacer; mientras que el segundo se resiste, sosteniendo un argumento contrario: niega los hechos, el derecho o la procedencia del reclamo. El demandante o actor debe precisar el objeto de su reclamo, respaldándolo con una narración de los hechos o acontecimientos que actualizan el supuesto normativo que el marco jurídico ha determinado previamente como condición para que el pago pueda ser reclamado. El demandado o reo debe contestar los hechos, en general lo hace negándolos o desvirtuándolos, tratando que no encuadren en la condición o presupuesto jurídico. Esta primera intervención de actor y demandado se conoce como fase expositiva o postuladora del proceso, y tiene como fin la fijación de la litis o materia de la controversia. Esta etapa resulta crucial para el proceso y para el objeto de estudio de este trabajo, porque en ella se traba el pleito, quedan determinados los puntos de contradicción, y serán precisamente éstos los que condicionarán la actividad demostrativa, que tiende a descubrir cuál de los argumentos expuestos y contradictorios es el verdadero” (Flores, 2004)
Por lo anterior podemos afirmar que la verdad judicial es una de las más seguras, en virtud de que surge de una tesis, planteada por el actor, a la que se opone la antítesis, obra del demandado; el juzgador manda la experimentación o práctica de pruebas, las que después de ser apreciadas le permitirán obtener las conclusiones sobre cuál de los contendientes dice la verdad, en este mismo sentido se pronuncia Jürgen Habermas, quien afirma que uno de los métodos más confiables en la búsqueda de la verdad, es el que utilizan los tribunales judiciales, dada su alta racionalidad.
Asimismo podemos traer en mención los atroces crímenes de lesa humanidad que han perpetuado diferentes organizaciones en Colombia y que hoy, permanecen en la impunidad. Aunque existen diferentes mecanismos que se crearon en el marco de la JEP, que pretende conocer la verdad de lo que ocurrió en el marco del conflicto armado en Colombia. Uno de los tantos ejemplos que existen en Colombia para poder comprender que significa en un sentido mas amplio y practico, que es la verdad judicial, es el caso de los falsos positivos en el país, que si bien cobro la vida de miles de ciudadanos de familias humildes de Colombia. Las fuerzas militares de Colombia abatieron al menos a 6.402 civiles entre 2002 y 2008 y los presentaron como bajas en combate. La cifra de falsos positivos, como se conocen en Colombia, es mayor de lo que se había reconocido en el pasado y muestra que ese periodo, en el que gobernó Álvaro Uribe, quien rechaza las acusaciones, se registró el 78% del total de la victimización histórica.
Según (guerra, 2021) “La Fiscalía ha investigado cerca de 5.000 casos de falsos positivos que fueron cometidos entre 1988 y 2014 y por los que han sido condenados algunos soldados o suboficiales. Investiga qué tanta influencia y decisión tuvieron los altos mandos”.
Cabe mencionar que la información sobre las fosas comunes de ejecuciones extrajudiciales perpetuadas por el ejecito nacional que se conocieron en la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), una instancia creada para investigar los crímenes cometidos durante el conflicto armado de medio siglo con la guerrilla de las FARC y en la que se juzga a exguerrilleros, militares, agentes del Estado y civiles involucrados.
Asimismo en la actualidad el panorama no es nada alentador las comunidades que viven en lugares remotos están cada vez más confinadas y con frecuencia no pueden salir a causa de los controles establecidos por las partes en conflicto, además sufren de una serie de restricciones de bienes de primera necesidad, situación que afecta aún más la economía de estas familias/comunidades que ya es muy frágil.
Más allá de insistir en la importancia que tiene la aplicación de las normas humanitarias, es fundamental que los dirigentes políticos y los actores armados involucrados en el conflicto tomen todas las precauciones necesarias para proteger a quienes no participan o han dejado de participar en las hostilidades y el gobierno pueda garantizar a todas las victimas del conflicto la no repetición y la verdad judicial de todos los actores y perpetradores de estos hechos que marcaron en Colombia un inconformismo tal, que grupos de ciudadanos como es el caso de las “Madres de Soacha” se unieron a investigar y encontrar la verdad y el porqué del asesinato de sus hijos a manos de militares del ejército. Por lo anterior, la verdad es un concepto que constantemente se hace, se deshace y se rehace, por lo menos desde los filósofos presocráticos. La prueba, en la primera de sus fases históricas: primitiva o étnica, era ordenada, practicada y valorizada, libremente por el juez. Esa discrecionalidad judicial ha regresado y está presente en la cuarta fase: científica, que estamos viviendo.
Entonces el derecho a la verdad, o a saber qué sucedió y a recordar lo sucedido, es entonces de fundamental importancia para que una sociedad afronte violaciones graves y masivas de derechos humanos y de derecho internacional humanitario. Finalmente está la verdad social no institucionalizada, la que cada colombiano afectado por el conflicto armado, donde se ha visto vulnerado de diferentes maneras y por parte de diversas instituciones del país, que si bien algunas están por fuera del margen legal, otras hacen parte del control de la seguridad nacional.
La verdad alcanzada a través de todas aquellas estrategias de reconstrucción de la verdad y de preservación de la memoria colectiva llevadas a cabo por instancias no institucionales, tales como historiadores, periodistas, literatos y científicos sociales, entre otros.
Sin duda existe un numeroso grupo de profesionales de distintas disciplinas que han dedicado toda su vida a esclarecer los diferentes crímenes de lesa humanidad en Colombia y que además siguen sin dar cuentas de manera contundente en todo lo que tiene que ver con la confección de la verdad y así poder esclarecer que fue lo que ocurrió en el marco del conflicto armado y que motivo la ejecución de estos crímenes. Un caso en particular es del senador Iván Cepeda Castro, el senador colombiano que con sus denuncias desató la detención de Álvaro Uribe. El congresista es hijo de los fallecidos militantes de izquierda, Yira Castro y Manuel Cepeda. La carrera política del senador colombiano Iván Cepeda Castro ha estado marcada por su activismo en torno a la defensa de los derechos humanos y la paz, que se han traducido en continuas denuncias y reclamos de justicia ante organismos tanto en su país como a nivel internacional
Iván Cepeda ha defendido los derechos y reclamos de víctimas de la violencia, pero también fue un pilar clave en la negociación que impulsó el Estado colombiano, bajo el Gobierno de Juan Manuel Santos, con la guerrilla desmovilizada de las Farc que derivó en el acuerdo de paz de noviembre de 2016.
En conclusión la prueba o evidencia conduce a la verdad, y aquí en Colombia evidencias para llegar a la verdad existen todas. Ojalá algún día, todas esas familias que lloran a sus muertos tengan el descanso de la verdad.
Bibliografía
Flores, A. S. (2004). La Verdad Procesal- judicial . mexico : alegatos .
guerra, F. p. (28 de FEBRERO de 2021). BBC NEWS MUNDO. Obtenido de BBC NEWS MUNDO: www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina
JUSTICIA, C. I. (10 de junio de 2006). NACIONES UNIDAS . Obtenido de NACIONES UNIDAS : https://www.un.org/es/icj/members.shtml
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